El arte se transforma en oro

30 de noviembre de 2013 03:13 PM

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El arte se transforma en oro

OCTAVO DÍA | 30.11.2013 13:05 hrs.

Madrid. Siempre que una obra de arte sea deseada, su precio se mantiene al alza. Una tendencia que, en tiempos de crisis económica, ha convertido a las obras de arte en un valor refugio junto a otros productos como el vino, el oro y la plata.

No importa si se trata de un libro, de joyas preciosas, obras pictóricas, objetos e incluso melodías. Si un comprador cree que el capricho merece la pena, puede llegar a gastar millones en una única pieza que complete su colección.

CIFRAS ECONÓMICAS

Lejos queda ya el temor de los inversores de que las obras de arte rozaran el mínimo de su valor, allá por 2009, cuando la crisis financiera hizo caer los precios del arte en torno a un 48 %,.

Claro ejemplo es el de la londinense Christie's, cuyas ventas a escala mundial durante el primer semestre de 2013 alcanzaron una cifra récord en el mercado del arte de 3.740 millones de dólares (2,761 millones de euros ), un 9 % más de recaudación que en el mismo periodo del año anterior.

Un cifra que, a la vista de los hechos, parece que será superada durante la nueva temporada de ventas, ya que el tríptico de Francis Bacon "Three Studies of Lucian Freud" ha rebasado todas las expectativas al venderse, el pasado 13 de noviembre, por 142,4 millones de dólares (104,8 millones de euros).

Pese a ello, Bacon apenas puede acercarse a la sombra del francés Paul Cézanne, cuya obra "Los jugadores de cartas" (1894 - 1895) se estima como la obra más cara de la historia, adquirida por de la Casa Real de Catar por una cifra que oscila entre 250 y 300 millones de dólares (186 y 223 millones de euros).

COMPRO ORO, COMPRO ARTE.

"El arte funciona como la bolsa de mercado de valores", ha señalado el experto en subastas David Duran, que ha explicado que la oscilación de precios entre las obras de arte varía a menudo en función de los gustos del comprador.

"La mayoría de inversores suelen hacerlo por impulso, porque sienten predilección por una obra", ha continuado Duran, que ha destacado que lo que más se disfruta de este valor es su condición estética.

Árabes, chinos, rusos, fortunas privadas desconocidas y grandes compañías multinacionales se han convertido en los principales coleccionistas de arte motivados no sólo por el capricho sino también porque esta "lógica inversión" permite la especulación y la reducción del pago de impuestos al ser declarados como patrimonio, según consideran algunos expertos.

"Es absolutamente cierto que las grandes fortunas refugian dinero negro en el arte, y por tanto el dinero de este color no paga impuestos. Además, también se crean fundaciones y museos a nivel privado, que cuentan con grandes ayudas fiscales que les permite escapar de la mano del fisco", ha explicado el perito judicial en arte y antigüedades Agustín Sabartés.

De este modo, la estrategia financiera en el arte está clara: ser conservador y comprar piezas de autores consagrados o bienarriesgar y comprar la de un autor desconocido, esperando que se convierta en un gran valor.

Sin embargo, existe una opción intermedia: apostar por autores semireconocidos, como el pintor mexicano Rodolfo Nieto, cuya obra "Toro" (1977) se vendió a mediados de noviembre en Christie's por 293,000 dólares (216,000 euros).

Pese a ello, no todas las firmas son oro, y obras del mismo autor pueden alcanzar precios muy diversos. "No es lo mismo una marina de Sorolla que un retrato de los abuelos. Por unas piezas se pueden alcanzar cifras que ronden los tres millones de euros (cuatro millones de dólares) y por otras apenas 90,000 (122,000 dólares)", ha destacado Duran.

NO ES ARTE TODO LO QUE RELUCE

Precisamente, son las obras pictóricas las que se han consolidado como las estrellas de las subastas. Edvard Munch; Pablo Picasso, Gustav Klimt, Paul Cézanne o recientemente Andy Warhol son algunos de los autores con las obras de arte más caras de la historia.

Sin embargo, no solo los pigmentos y el lienzo son codiciados. También la literatura o las piezas de joyería son muy deseadas. Este noviembre la casa Sotheby's vendió en Ginebra "La Estrella Rosa", un diamante rosado de 59.6 quilates, por 76,32 millones de francos suizos (83.42 millones de dólares) que se ha convertido en la gema que ha alcanzado el valor más elevado en una subasta.

Algo por debajo de las expectativas se ha vendido el que los expertos consideran el libro más valioso del mundo. Editado en 1640 por los primeros colonos de la bahía de Massachusetts (Estados Unidos), solo quedan 11 ejemplares del "Bay Psalm Book", texto que la casa de ventas Sotheby's subastó el pasado 25 noviembre en Nueva York por unos 14 millones de dólares, casi 10.5 millones de euros.

EL VALOR DE LA INMORTALIDAD

"Afirmar que el arte es un valor seguro es disparatado", ha declarado Sabartés, para quien el principal interés de las grandes fortunas en comprar arte de categoría se reduce al placer de poseerlo y crear grandes colecciones.

De este modo, muchas fortunas privadas acaban poseyendo piezas que, en su mayoría, acabarán cedidas a museos. "Nadie recuerda en qué trabajaba Solomon R. Guggenheim, pero todo el mundo conoce sus museos", ha declarado Duran, que ha considerado esta conducta como una manera de plasmar un nombre en la historia y de conquistar la inmortalidad.

Aunque para espíritu imperecedero el que han conseguido artistas como Michael Jackson o John Lennon, estrellas de la música capaces de destronar a los maestros del pincel y cuyos artículos personales son sinónimo de oro para muchas casas de subastas.

Ropa, objetos de higiene personal o bocetos. Del líder de The Beatles se ha subastado hasta una muela podrida, regalo típico que hacían las estrellas del rock en la década de los 60 en señal de agradecimiento, que se puso a la venta en el año 2011, alcanzando la suma de 32,000 dólares (25,000 euros).

El preció dobló el valor de salida (16,000 dólares) y su comprador, un dentista canadiense que colecciona dientes de personalidades célebres, ahora planea emplear el ADN del molar para clonar al artista y "devolver a la humanidad una de las estrellas más grandes del mundo".

También en 2009 la casa de Chicago Leslie Hindman subastó un mechón de cabello de Elvis Presley, recortado cuando "el rey del rock" se alistó en el ejército en 1958. Fue vendido por 18.300 dólares (12,900 euros).

Enseres que no tendrían valor alguno si no hubieran pertenecido a las personalidades más célebres de la historia. Pequeños trazos de pincel sobre un manto de tela que contiene una tímida firma de valor incalculable. Objetos físicos que de por sí no valdrían nada, pero por los que un magnate ofrece cifras desorbitadas porque así es el universo del arte, una galaxia caprichosa.

DESTACADOS:

-- Obras de arte, joyas, literatura, libros, fotografías e incluso canciones. Cualquier objeto, si es fruto de deseo, puede convertirse en un auténtico tesoro.

-- Lejos queda ya el temor de los inversores de que las obras de arte rozaran el mínimo de su valor, allá por 2009, cuando la crisis financiera hizo caer los precios del arte en torno a un 48 %,.

-- Muchos magnates emplean el arte como un refugio de dinero negro, otros la declaran como patrimonio. Una estratagema que les evita pagar ciertos impuestos.

Fuente: octavodia.mx

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